Mayo, mes de María

Estamos en el mes de Mayo, mes de María, y vamos a valorar a María, madre de Jesús y madre nuestra, como nuestra referencia en la vida. Nos fijamos en ella para la oración: estar siempre abiertos a la voz de Dios y prontos para acoger su voluntad. María es también referencia en nuestras relaciones, porque ella estuvo presente con la primera comunidad de discípulos y también está en medio de nosotros coexionando al grupo: a la familia de casa y a la del colegio. Que la Virgen María nos lleve de su mano y sepamos acercarla a nuestros alumnos.

En este mes de Mayo celebramos el mes de María realizando diferentes actividades teniendo en cuenta las edades de nuestros alumnos. Hemos preparado oraciones para el comienzo de la mañana, textos para reflexionar, dibujos para colorear y encuentros en la capilla por grupos para orar y realizar lecturas de capitulos del evangelio.

Debemos darle un lugar especial a María no porque sea una tradición en la Iglesia o por las gracias especiales que se pueden obtener, sino porque María es nuestra Madre, la madre de todo el mundo y porque se preocupa por todos nosotros, intercediendo incluso en los asuntos más pequeños. Por eso se merece todo un mes en su honor. Recemos la siguiente oración que puede ser el inicio de otras muchas que le queramos ofrecer:

"Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya acudido a tu patrocinio, implorado tu auxilio, o pedido tu socorro, haya sido abandonado de Ti. Animado por esta confianza, vengo a Ti, me refugio en Ti, yo pecador gimo delante de Ti. No quieras, ¡oh Madre del Verbo Eterno!, despreciar mis súplicas; antes bien, escúchalas favorablemente, y haz lo que te suplico. Amén."

"Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza; a Ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco desde este día alma, vida y corazón. ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!"

Además, en Valencia, la Virgen María ocupa un lugar preferente en el corazón de los valencianos a través de su Virgen de los Desamparados y, tal como su nombre indica, se ocupa de los más necesitados y desamparados.