Seamos responsables, por nuestros mayores y por todos

Lo más importante es que las personas se queden en casa porque pueden infectar a otras.

Hay que favorecer el autoaislamiento. Si soy una persona sana el problema es que puedo contagiar a otras personas que sean grupos de riesgo, como pueden ser nuestros padres o abuelos. Si nos quedamos en nuestras casas disminuimos entre un 35% y 40% el riesgo de contagiar a otras personas.

Lo más prudente es que se sigan las medidas de contención que contínuamente nos advierten las autoridades sanitarias, sobre todo porque pueden infectar a poblaciones que sí son de riesgo como las personas mayores.